La tinta que se quedó en el papel

Dicen que una vez que te lastiman, jamás vuelves a ser el mismo. Si bien es un paso adelante hacia la madurez, también es uno hacia atrás en muchos otros aspectos, como en la confianza.

En aquellos tiempos, donde en la Matrix había surgido la primer elegida, sentí que podía confiar plenamente en ella, pase lo que pase. Equivocadamente traicioné, y creo que eso influyó mucho en ella a la hora de irse en ese entonces, con uno de mis mejores amigos. Eso me dolió bastante, a tal punto de comenzar a desconfiar de mis amigos. Cuando alguno de ellos se lleva muy bien con mi “chosen one”, no dejo de sentir celos. A pesar de que lógicamente repito que no es posible que mi novia deje de amarme, ya me pasó una vez, y vuelvo a sentirme inseguro de mi mismo.

Saber que sólo me ama a mí, debe ser suficiente para dejar de sentir esa inseguridad, pero rara vez es que se va, quizás porque se lo permito. Pero el dolor es por ambos lados, ya que a la vez me siento traicionado por el amigo que se lleva bien con mi novia, porque así me sentí la primera vez. Y es que considero casi como una regla, que tus amigos no deben hablarle a tu novia si tu no estas presente. Pero entonces, ¿dónde queda la libertad para decidir con quién estar y a quién hablarle?

Eso siempre lo he venido pensando, ya que no veo correcto llevarme demasiado bien con la novia de algún amigo. Y esa regla la cumplo, manteniéndome alejado de las relaciones amorosas de mis amistades, pero ¿eso me da derecho a reclamarles a ellos que lo hagan también? Bueno, la pregunta directa sería entonces: ¿Estoy bien en pensar en esa regla?

Me recuerda mucho al libro “The Bro Code” por Barney Stinson, en el cual hay una regla que dice textualmente: “No sex with your bro’s ex”. Aunque son casos diferentes, esta regla es mencionada debido a que, aunque ambas partes del ex noviazgo lo permitan, hay momentos que ambos compartieron, y ver que dichos momentos ahora son revividos con un amigo, por donde lo vean, duele.

Quizás simplemente es que me haya dolido aquella vez y ahora esa herida se hace presente cuando veo que un amigo mío le habla a mi novia. Con extraños no tengo problema, pues ella es mi novia y defiendo que lo sea, pero cuando estoy con mis amigos, bajo esa defensa ya que es en ellos en quien puedo confiar. Pero desconfío.

Definitivamente hay algo mal en mí, y espero en estos próximos días solucionar.

2 comentarios to “La tinta que se quedó en el papel”

  1. israel segundo andrade Says:

    me parrecio muy interesante por que creo que apesar de los problemas y de los fracasos, y de las decepsiones que tengamos de la vida creo que devemos de seguir adelante y echarle muchas ganas creo que de las experiencias aprende para no cometer el mismo error.

  2. password Says:

    a mi me paso q anduve con una ex d un gran amigo el cual aun seguia enamorado de ella. yo quede involucrado con ella en el momento q trate de ser intermediario entre ellos. ahora termine con ella y perdi un amigo. coincido contigo que no se debe de hablar con la novia d un amigo si este no esta present

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